miércoles, 15 de mayo de 2013

LA ROPITA



Que felicidad, te amo, te quiero y nunca te dejaré, porque eres de mí. Si así me sentí una mañana fresca y florida, ya tenía nueve meses de embarazada, y el se movía y  sonreía dentro de mí. 

Compre unos botines de los mas lindos colores, bordados con manos de oro, esos pasitos eran para mi el más grande tesoro. También escogí esas siete camisetas, suaves, finas, que guardan las más tiernas caricias, camisetas de la semana: lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, todas ellas me las lleve conmigo.

Llegue a mi hogar, estaba toda resplandeciente de dulce ternura, con profunda felicidad, mi niña interior flotaba de placidez, mostraba su belleza y me susurraba creativas melodías de Bache, ella me hacia feliz.

Eran solo unos botines y  siete camisetas que cubrirían y  mostrarían  a la misma vez  su pechito y  pies de nácar rosado, suave como el algodón, con olor a dios. Era la primera ropita que le compre a mi bebe.

Las guarde en su armario y allí dentro  de su gaveta las vi brillar como los luceros y con la magia de mi mirada las rocié de miel y caramelo.

Cuando salía de la habitación escuche el tras, tras, tras, era el sonido de  la puerta, ¡el papá  llegó¡ apresurada saque la ropita de la gaveta, como niña pobre con su primer juguete, le mostré mis ilusiones de colores pasteles.

Abrió su fría y rígida boca vomitando palabras sucias, palabras feas, palabras incomprensibles  “En esas vergas es que gastáis el dinero”.



Sentí que una daga me atravesó el cuerpo, el dolor y la ira se apoderaron de mí, destruí la ropita, me desplome en el piso y llore de sentimiento como lo hace una hija cuando pierde a su padre.

La luna ya se había escondido entre la brisa de las densas nubes del paraíso, cuando de pronto mi criatura comenzó a moverse dentro de mí, ese lento y divino movimiento me produjo más la alegría de vivir.

Levante mi mano para entrelazarla con la del papa, suavemente la coloque sobre la vida que anidaba dentro de mi, le murmure, toca y siente como se mueve; bruscamente retiro su regordeta mano y exclamo: "No, yo no soy médico". Dio media vuelta quedando de espaldas a mi.

                         

jueves, 11 de abril de 2013

LA NIÑA SOLA ESTA



Junto a ella mi eterna melancolía, jugaba escondida entre las nubes de rostros risueños, volando en lo alto tan alto, que bella es la inmensidad. Subir y volar, volar y subir hacia el infinito, ellas me abrazan con dulce ternura y piedad, mi alma bailaba y cantaba derrochando felicidad más siempre arropada por la bendita soledad, una vez más la niña perdida esta.

Esos tus ojos de perpetua tristeza, brillan como los luceros siguiendo el sendero de la oscuridad, hablan por tus labios, no pronuncian palabras, están sellados, moribundos por la burla y la crueldad del alma maternal que no sabe amar.

Esos tus ojos que siempre han llorado de verdad, cual cascadas lágrimas torrenciales, cuando la niña interpreta en sus juegos a la viuda de Mambrú se fue a la guerra y ya nunca volverá dore mi dore fa ya nunca vendrá.

El dolor se asoma por la ventana de sus ojos, cuando la niña de papá y mamá es castigada en realidad por la amiga Beatriz que hacía las veces de mamá, y su hermanita que interpretaba al papá, en sus juegos de la infancia ya ida.

martes, 2 de abril de 2013

DESAZÓN




DESAZÓN
Compartíamos felices una fiesta familiar en casa de tío Fanfan. Mi hermana Dalia Rosa, lucia preciosa con su traje tul color rosa, de rizos dorados, serena sonrisa, su mirada mostraba al mundo con todos sus colores.
Dalita Parra mi prima hermana ya adolescente, era tan bella como la virgen, jugueteaba y bailaba al son de las panderetas.   
Vanesa, resplandecía  como un lucero iluminando al ángel de la sonrisa.
Mis primos hermanos, Eliezer, Pluvio, Dilio, Dahil, Duida, todos con nombres  todopoderosos, ellos bendecidos por Dios que los hizo tan hermosos por dentro y por fuera, se divertían, pero Juan Carlos no estaba con ellos.
Mi madre sensualmente vestía un traje azul pintado de rosas de todos los matices, armonizando con sus labios carnosos.
Con su triste sonrisa, servía en su favorito plató florido sus exquisitas albóndigas. Le pregunte
¿Dónde está Juan Carlos ?. Ella con su fría mirada dibujo su cínica sonrisa, me susurro al oído “aquí lo tienes come”.
¡Quede sin respiración!.. me sentía ahogada. Ella sonreía y yo ya no vivía.
Trate de huir, pero estaba tan torcida y sufrí una metamorfosis al convertirme en caracol, ya no tenía pies, tampoco podía ni  rodar.
Gritaba sin cesar dentro del cascarón y en cada grito a mi hermano por su nombre quería llamar.
El sonido de gritos, esos gritos tan estruendosos, lograron despertarme.




 

jueves, 7 de marzo de 2013

zarandeo

Chavez


Lo más grande que ha parido mi madre Venezuela a sido Hugo CHávez, sus manos acariciaron nuestra Bandera pisoteada, levantando la autoestima y la victoria de Venezuela y su gente humillada, eso ha sido lo más grande que la tristeza de su propia muerte.

martes, 26 de febrero de 2013

EL ZARANDEO


Un día después del almuerzo, él se dirigió a su habitación para descansar.

Yo conduje mi vehículo hacia la casa donde pronto nos mudaríamos. Esa tarde me dispuse limpiar los ventanales de la sala, al finalizar subí al piso para acostarme, no me sentía bien, algo andaba mal con mi salud.

Con mi pie desnudo sobre la puerta del ropero al empujar hacia mover la hamaca,
sobre la cual apaciblemente descansaba. La sensación era tan divina que pronto quede vencida, a la vez que susurraba:
Aserrín!
¡ Asearán
Los maderos de San Juan,
Piden queso, piden pan,
Los de Roque
Alfandoque,
Los de Raquee
Alfeñique
¡Los de triqui, trique, tran!.( Poema de José Asunción Silva).

Pronto la situación era confusa, en medio de la quietud había ruido, sentía que mientras mi cuerpo gozaba el placer del descanso, el ruido hacia abandonar mi inconsciencia, la repentina agitación me hizo despertar.

Lo vi.

Él gritaba a la vez que sacudía la hamaca donde estaba acostada, la zarandeó tan fuerte que caí al piso.

Él: -Para eso viene aquí. A dormir.
-Ponte a limpiar, trabaja!


COMENTARIOS
Un mes después me operaron de emergencia tenia Nic II.

He estado furiosa conmigo misma, por no haberme amado a mi misma, la peor herida la he causado yo, al haber permitido que otros la causen.
Merezco recibir el amor que fluye de mi para mi, así amar a otros y permitirme ser amada.

"Sueños efímeros bordean al
Océano torneando su oleaje
Kaki
Retumbando en mi mente
Agradecida y entumecida aquí
Tienes mi cuerpo inerte que agradece la vida" Dilida.Lili
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